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lunes, 10 de noviembre de 2014

20 herramientas alternativas al castigo.


Cuando un límite es transgredido, evita el castigo. No se aprende nada cuando los niños son lastimados o humillados. Deja atrás la idea de que para hacer que los niños aprendan de sus actos, primero deberás hacer que paguen por ellos. Las herramientas que te presento a continuación son ideas alternativas que tú como papá, mamá, o cuidador, podrás tomar para educar a tu hijo(a) o a un niño(a).
Ten presente que cada individuo y familia son únicos, es por eso que deberás escoger aquellas herramientas que sean funcionales de acuerdo a ello.
1. Haz preguntas: ¿Qué pasó?; ¿Y ahora, cómo lo resolverás?; ¿Qué crees que ocasionó que pasara?; ¿Qué aprendiste de esto? Es probable que las primeras veces que implementes esta herramienta, tus hijos contesten “no sé” porque están desconcertados sobre la nueva forma en que actúas cuando ellos sobrepasan un límite, entonces, si te contesta “no sé” tú simplemente dile: “eres bueno(a) resolviendo problemas, ¿porqué no lo piensas un momento y luego retomamos para que me cuentes tus conclusiones?”.
2. Evita las luchas de poder. Cuando tu hijo esté en negación y no te haga caso, evita entrar en lucha de poderes para tratar de obligarlo porque esto puede ser muy desgastante y un círculo visicioso. En muchas ocasiones es muy efectivo decirle lo que tú harás en lugar de obstinarse en que él cumpla una orden en ese mismo instante, por ejemplo: “Lavaré solo la ropa que esté en el cesto”, ó “Si no juntas tus juguetes luego de jugar con ellos, como quedamos, lo recogeré yo y quedarán guardados por un día”.
3. Expresa cómo te sientes: “Estoy muy molesta(o) por lo que acabas de hacer y me gustaría contar con tu ayuda para solucionarlo”.
4. Confía en que tu hijo(a) sea quien es diciendo: “Estoy seguro(a) que puedes pensar en una solución útil, confío en ti”.
5. Motiva el respeto diciéndole a tu hijo(a): “Sé que puedes decir lo mismo de una manera respetuosa, no responderé a esos modos”.
6. Aplica tiempo fuera positivo diciendo: “Estoy muy enojada(o) con lo que acabas de hacer, pero como me importas, esperaremos a que podamos calmarnos ambos para ser respetuosos y continuar con esta conversación.
7. Actúe sin hablar: Simplemente tome la mano del niño(a) y muéstrele lo que debe hacer.
8. Utilice frases amables y firmes a la vez: “Es momento de subirnos al auto, jugaremos a lo que tú quieres más tarde”.
9. Cuando el niño está en pleno berrinche (fuera de casa), lo tomas de la mano (o en brazos) y le dices:“Es necesario irnos ahora, lo intentaremos otro día”.
10. Aplica la consecuencia lógica que se haya acordado en la junta familiar: Habla previamente con tus hijos y diles qué pasará si una regla no se cumple para que esté prevenido y sepa que sus elecciones tienen consecuencias.
11. Re-dirige la conducta: Los niño(a)s (y todos los individuos), están más dispuestos a reflexionar sobre sus actos cuando sus padres (u otras personas), les dan la posibilidad de intentarlo nuevamente en lugar de humillarlos por lo que hicieron. Así que si tu hijo hace algo que te disgusta, invítalo a hacer algo útil para la familia como una forma de recuperarse de su error.
12. Sé un ejemplo congruente: Si lo que estás tratando de pedirle a tu hijo(a) es que se calme y reconsidere sus acciones, no podrás hacerlo desde el enojo o la ira que sientes por lo que él/ella hizo. Deberás primero poder calmarte tú y pensar para saber que le dirás o cómo actuarás.
13. Aplica la fórmula: “privilegio = responsabilidad / falta de responsabilidad = pérdida de privilegio”.Tener cosas que nos alegran o facilitan la vida es un privilegio, la responsabilidad que acompaña a ese privilegio es cuidarlas.
14. Juntas Familiares: Cuando un límite sea transgredido una y otra vez, en lugar de caer en cantaletas del tipo “pero lo hemos hablado cien veces”, retoma el asunto para discutirlo en junta familiar y entre todos elaboren una alternativa más efectiva.
15. Considera los comportamientos desafiantes como oportunidades para adquirir habilidades de vida:Por ejemplo, después de un berrinche ya en la etapa de calma, invita a tu hijo a platicar sobre lo sucedido, enséñales cuáles son las formas correctas de hacer o pedir las cosas. Conforme vaya creciendo, irá incorporando estos aprendizajes.
16. Ayúdalo a identificar sus emociones: Expresar lo que pensamos y sentimos no es cosa fácil. Ni siquiera muchos adultos pueden hacerlo. Crea una cartulina con caritas (emoticons) con expresiones básicas como alegría, tristeza, enojo, miedo, asombro, etc. y enseña a tu hijo sobre esas emociones. Dile que cuando no pueda decirte como se siente, puede recurrir a la cartulina para señalártelo.
17. Usa cuentos y juegos para entrar en su mundo. El juego y los cuentos son primordiales en la infancia y un excelente camino para educar. Adquiere libros que fomenten valores, que hablen de hábitos y situaciones de la vida cotidiana que pudiera vivir tu hijo y léelos con él/ella. En algún momento que vivas una situación relatada en alguno de los cuentos, recurre a esa información como auxiliar en el problema.
18. Entrena y da seguimiento: Nadie nace sabiendo, por tanto, si queremos que nuestros hijos sean cooperadores y hagan las cosas que les pedimos, en necesario tomar el tiempo previo para entrenarlos y explicarles los procedimientos. Jugando también se puede enseñar, no olvides que el aprendizaje se adquiere mejor si está relacionado a una experiencia positiva.
19. Conecta con tu hijo(a): Nunca olvides que el arma más poderosa para evitar el mal comportamiento es darle a tu hijo(a) el mensaje de amor. Asegúrate de hacerle saber que es importante y valioso(a). Como dijo el Dr. Dreikurs: “Un niño mal portado es un niño desalentado” Alienta a tu hijo(a) con amor y conéctalo a tu familia.
20. Sigue la regla de oro de la crianza respetuosa: Ponte en el lugar del niño y trátalo cómo te gustaría ser tratado en la misma situación.
Por Carla Herrera



viernes, 26 de septiembre de 2014

¿Cómo enseñar a los niños a multiplicar?




¿Cómo enseñar a los niños a multiplicar?

Aprender las tablas de multiplicar es un aspecto fundamental de las matemáticas elementales. Conocerlas facilitará que más adelante el alumno se maneje bien en otras áreas de las matemáticas como divisiones, operaciones con fracciones o ecuaciones.

En el pasado, las tablas de multiplicación se aprendían de memoria. Nos pasábamos varios días multiplicando números, pasando de una tabla a otra hasta llegar a la del 9. Sin embargo para facilitar el aprendizaje, hay algunas técnicas que nos permiten obtener un resultado más rápido y con mejores resultados. A fin de que padres y profesores puedan ayudar a que los niños aprendan estas tablas de manera rápida y eficiente —desglosando la información en fragmentos fáciles de aprender— os brindamos el siguiente método con el que conseguiréis que los niños aprendan las tablas en muy poco tiempo.


Antes de empezar con las tablas, el niño debe comprender que la multiplicación es una suma repetida. Es decir que 5 x 2 es lo mismo que 5 + 5. Puedes enseñarle este concepto a través de caramelos, por ejemplo, enseñándole que 5 x 2 son cinco montoncitos de dos caramelos, y que en total hay 10 caramelos.


A la hora de comenzar con las tablas, empieza con las más fáciles, es decir, con la del 0, la del 1 y la del 10.


Para explicar la tabla del 0 es importante que el niño perciba que, cada vez que un número se multiplica por 0, sea el número que sea el resultado va a ser cero. Por tanto, cada vez que escuche un número multiplicado por cero, o cero por un número, el niño deberá decir ¡CERO!


Para explicar la tabla del 1, debemos explicarle que cualquier número multiplicado por 1 es el propio número.


La tabla del 10 les resultará sencilla si ven que solo tienen que añadir un cero al número que estén multiplicando.


Una vez que tenemos estas tres tablas aprendidas es el momento de explicarles lapropiedad conmutativa o, lo que es lo mismo, que el orden de los factores no altera el producto. En otras palabras, 1 x 3 es lo mismo que 3 x 1. Esto ayudará a los niños a entender que si no saben una multiplicación pueden recurrir a la contraria. Para explicarle este concepto haz uso de un cuadro de doble entrada, donde tanto la fila como la columna esté enumerada del 1 al 10.


Conocida la propiedad conmutativa, debes enseñarles la tabla del 2, del 5 y del 3.


Para enseñar la tabla del 2, basta que conozca que cualquier número multiplicado por 2 es el doble de ese número.


La tabla del 5 es muy fácil que la aprenda si le dices que si una cifra acaba en 5, la siguiente acabará en 0.


Es el momento de que aprendan la tabla del 3, la más difícil hasta el momento, pero seguro que con la experiencia adquirida con las anteriores tablas y habiendo aprendido los conceptos de suma repetida y propiedad conmutativa les será mucho más fácil.


En este momento podemos enseñarles a memorizar los dobles que nos faltan: 4×4, 6×6, 7×7 y 8×8.


La temida tabla del 9 se hará fácil y divertida si le enseñas la tabla con los dedos. Comienzas poniendo 9, ocultando el meñique de la mano izquierda, y vas ocultando el dedo siguiente de esa misma mano con cada operación (anular, corazón, índice, etc). El resultado serán las cifras que muestre a la izquierda y derecha del dedo doblado. Los dedos levantados a la izquierda del dedo ocultado representan las decenas, y el resto las unidades. Fácil, ¿verdad?


Por último solo nos quedan seis combinaciones: 4×6, 4×7, 4×8, 6×7, 6×8 y 7×8. Como son pocos elementos, se puede hacer un cuadro con ellos y ponerlo en la pared del baño para que los memoricen mientras se lavan los dientes. También es útil colocarlos delante de su escritorio para que recurran a ellos cuando los necesiten, y aprovechar cualquier ocasión para preguntar y recordar estas combinaciones.


Es el momento de volver a sacar el cuadro de doble entrada y poner en práctica todos los conocimientos adquiridos. Repítelo varias veces y verás cómo en muy pocos días se sabe la tabla de memoria.

¡Esperamos que os sea útil!


Extraído de Piensa piensa.

domingo, 1 de junio de 2014

Cuando el sentir de los padres influye en los hijos



Cuando el sentir de los padres influye en los hijos
Comparto esta maravillosa entrevista a María José Fernández Rodríguez -especialista en Biodescodificación o BioNeuroEmoción (BNE) en la que se abordan temas como el embarazo, los embarazos no deseados, el aborto involuntario, los partos asistidos, la lactancia, para explicarnos cómo influye el trasfondo emocional de la madre en el hijo y qué relación guarda el inconsciente familiar cuando estos actos de la vida no se dan de manera natural.
Lo que causa el problema en el niño es que él tiene toda la información y ve que le dicen otra cosa, entonces eso no cuadra en él. Por eso, cuando al bebé o niño se le cuenta la verdad, cuadra lo que él ha percibido del inconsciente  de los padres con lo que realmente le están diciendo.

¿Qué ha significado para ti la Biodescodificación a lo largo de estos años? 

Cuando yo hice la formación en BioNeuroEmoción  fue primero un trabajo personal muy intenso porque se trabajaba mucha teoría y mucha práctica y se aplicaban todos los protocolos y claro, al aplicarlos a mí misma yo lo viví además como un curso de crecimiento personal, de tomar consciencia de quién eres y que se abre el mundo biológico de una manera espectacular y entiendes el funcionamiento sin explicaciones artificiales, sino pura biología.

¿Qué es el Proyecto Sentido (PS)? 
El proyecto sentido es aquello que los padres desean y piensan no sólo consciente sino también inconsciente de lo que va ser su hijo y de lo que quieren para él y además de lo que están viviendo en el momento de la concepción, del embarazo y hasta los primeros años de vida y cómo repercuten todas esas vivencias y emociones, sentimientos, como todo eso influye en la vida de ese hijo que va a nacer y cómo le va a condicionar.

¿Eso parece algo que es inevitable? 

Inevitable… sí. Es inevitable y como madre te das cuenta de la cantidad de errores que has cometido. Yo me consideraba una madre con una cierta consciencia a la hora de quedar embarazada y tener a mi hijo pero con el PS eso se desborda. Yo vi lo corta que me había quedado en muchísimas cosas y la cantidad de información que aporta el PS y cómo puedes vivir el embarazo y el parto de otra manera y criar a los hijos de otra manera. Es una manera distinta de concebir la vida.

¿Con esto tú propones que es importante conocer el PS? 

Yo propongo que una madre sea consciente del nuevo ser y de lo que ello implica. Que disfrute el embarazo y que se deje sentir, porque todas las emociones que el padre y la madre vivan las va a vivir el hijo, de forma inconsciente. Es a través de la madre y del padre que él recibe toda la info. De situaciones de alegría de felicidad, de tristeza, de violencia…cualquier emoción. Cualquiera, el hijo la va a recibir.


¿Y qué repercusiones puede tener en el niño? 

Lo que los padres han sentido, ha quedado grabado en la memoria celular del niño. Por ejemplo, cuando un niño es “no deseado” -pues porque a los padres en ese momento no les viene bien tener un hijo-,  esa vivencia de los padres o de la madre, el hijo la percibe y ese hijo cuando nace ya de adolescente o de adulto va a tener siempre como un saber interno de que no ha sido deseado y por ejemplo, eso se va a ver en que siempre va a buscar la aprobación de los padres. De alguna manera siempre necesita un reconocimiento, una aprobación, porque ese niño que fue concebido, al no ser deseado, cuando se vuelve adulto sigue estando con esa necesidad, de forma inconsciente, y eso le puede condicionar mucho en la vida porque puede estar buscando siempre la aprobación no ya de los padres sino de la mujer, o del marido o de los adultos, porque queda la impronta de una necesidad de aprobación.

¿La BNE ayudaría a liberar esto? 

Si, lo que se hace en terapia es primero plantear cuál es la demanda, el motivo de consulta,  y pongamos por caso, siguiendo con lo anterior, que es que no se siente  aceptado o que tiene problemas con la madre o el padre…en fin, se puede manifestar de varias maneras. Uno de los ejercicios o protocolo que se intenta hacer es ver qué ha pasado en el PS. Entonces hay un protocolo que nos permite abordar cada uno de los meses del embarazo para que el adulto vaya tomando consciencia de cómo vivió cada uno de los meses de embarazo entonces ahí vamos tirando del hilo para saber dónde está el origen de eso que para él es motivo de consulta. Indudablemente el PS condiciona muchísimo.





¿Cómo condiciona el tipo de parto al bebé? 

El parto siempre es muy importante. En realidad la mujer se pone de parto cuando el cuerpo decide que ese nuevo ser está ya listo para venir al mundo. No es que la madre dice me pongo de parto porque ahora quiero y el niño está listo para salir sino que biológicamente es el momento que el cuerpo indica que ese niño tiene que salir. Entonces, biológicamente lo que tiene que ocurrir es un parto normal, natural. Cuando empezamos con partos asistidos ya sean cesáreas, fórceps, inducidos, todos esos partos ¿qué nos están diciendo? Nos están mostrando un problema que hay en el clan. ¿Por qué? Porque cuando miramos todo desde un punto de vista biológico nos tenemos que situar en la cueva y ahí una mujer sólo puede dar a luz de forma natural. Aquellas que dan a luz a través de cesáreas, inducidos, de fórceps, serían mujeres que o bien ellas o los niños, si estuvieran en la época ancestral, morirían en el parto. Entonces ahí habría que abordar qué ha pasado en el clan y sería un trabajo del transgeneracional. Pero afortunadamente la medicina nos ofrece esta posibilidad que la madre y el niño puedan disfrutarse mutuamente. Cuando un niño nace por cesárea se ahorra el dolor y el esfuerzo que conlleva el parto, y en estos casos, se trata de personas que habitualmente inician las cosas, los estudios, los proyectos, los trabajos, las empresas pero que les cuesta mucho llevarlas a término porque en el embarazo hubo un “tercero” por decirlo de alguna manera, que terminó ese trabajo. Entonces ellos en su vida real necesitan de alguien que tire de ellos pues a lo mejor para presentarse a los exámenes o dar el último estudio, o presentar el último proyecto antes de recibirse, en fin, para sacar adelante muchas cosas en su vida necesitan un apoyo de un tercero. En esa medida les condiciona su parto. En el caso del fórceps sería lo mismo. En el caso de la cesárea como a la madre se la duerme, el niño también siente que después de estar 9 meses unido a la madre totalmente, tras la anestesia, hay una desconexión porque es como que la madre deja de estar en ese cuerpo. El niño siente que la madre ya no está.
Pero en las cesáreas no las duermen completamente, en algunos casos sólo las anestesian sin dormirlas. 
Según el caso. Hay partos que por algún motivo no van bien entonces el médico decide anestesiar de urgencia. Entonces hay una desconexión total. En algunos casos duermen como a medias a las madres.

¿Qué pasa en aquellos casos que las cesáreas fueron programadas?

Volvemos a lo mismo. Estamos cortando la biología, estamos cortando que ese niño que va a venir pase el trance humano del parto que es importante para la vida. Hay quien dice que es como en el sentido inverso a la muerte. Lo que pasa que aquí en la vida todos somos esperados y deseados pero para la persona, el niño, es un acto que realiza él solito, de forma biológica, él y la madre. Entonces tiene que pasar ese transe.
La lactancia, en BNE, no es sólo el alimento para que biológicamente el niño crezca y se desarrolle, sino también es un alimento afectivo en la medida en que el niño está en los brazos de su madre, ese alimento es también una protección, una seguridad, un bienestar y eso es importante para el niño porque le va a dar una estabilidad cuando sea más adulto. Y sólo se lo puede dar la madre.

¿Cómo interpreta la BNE los abortos deseados o involuntarios? 

Un aborto involuntario, una interrupción involuntaria del embarazo normalmente representa para la madre que no ha culminado un proceso en el que estaba, con lo cual, suele llevar un duelo para la madre y en muchas ocasiones también para el padre. Entonces ahí sería cuestión de trabajar ese duelo. Es un niño que no ha llegado a término y los padres estaban en ese proceso de dar vida a ese nuevo ser. Con lo cual es conveniente que la madre o los padres esperen a darle el tiempo necesario a que ese embarazo hubiera culminado. Quiero decir, si el aborto se produce a los 3 meses, por ejemplo, esperar hasta los 9 meses. Darle el tiempo, el espacio a ese hijo que iba a venir, de esos 9 meses, que también implicaría un espacio para el duelo y a partir de ahí ya te puedes plantear de nuevo ser madre. Pero el abortar e inmediatamente traer otro hijo al mundo en primer lugar, no le has terminado de dar espacio al hijo que venía, en segundo lugar es también biológico que una mujer que ha perdido un hijo, ya sea que ha fallecido o porque lo ha perdido en el embarazo, biológicamente existe la necesidad de traer un nuevo hijo al mundo y bueno, eso es: el cuerpo responde y pide a gritos el traerlo. Y luego también lo que supone para el nuevo hijo que viene el no haber hecho el duelo de ese hijo que se perdió. Eso también va a repercutir en el niño que va a venir.
Para una madre, a veces, 9 meses no es suficiente para un duelo… 
No, tengamos en cuenta que el duelo, según Elisabeth Kübler-Ross tiene varias etapas: la negación, la ira, la negociación, la tristeza, la aceptación, la liberación y el tomar la vida finalmente. También Evelyne Bissone Jeuffroy tiene un libro “Salir del duelo”, en el que aborda cómo pasar el duelo y evidentemente se trata de un período que está entre 1 año y 1 año y medio y es un proceso natural que tiene que hacer cada persona.

¿Qué relación hay entre un aborto y el árbol genealógico de la persona? 

Los abortos voluntarios suponen una carga enorme en el clan de la mujer, según el transgeneracional. Nos guste o no, partimos de un punto de vista biológico y de ahí, lo que llamamos el “proyecto sentido” viene ya 9 meses antes de la concepción porque ya en los padres está ese deseo de ese hijo o de esa nueva vida que va a traer, con lo cual, en el momento que se concibe ese ser ya tiene vida y queramos o no, 9 meses antes de la concepción, porque en el entorno familiar ya existe como un deseo, ya está el halo preparándose para que exista esa concepción. Puede por ejemplo un matrimonio que se casa y que dice bueno, nosotros hasta dentro de 1 o 2 años no vamos a tener hijos y llega un momento en que la pareja empieza a decir: bueno, qué tal, para cuando? Ya la pareja se está preparando o sea, ya está gestando lo que va a ser el proyecto sentido de ese nuevo hijo. En el momento en que es concebido biológicamente ya entendemos que hay vida, y pues el hecho de que sea un aborto voluntario, independientemente de todas las justificaciones que pueda haber, es una carga para el clan. Y si la madre o los padres no lo trabajan y no le dan su lugar y no le dan su espacio, y no hacen el duelo, pues en tercera o cuarta generación tendrá sus repercusiones en el clan.

¿De qué manera? ¿Con abortos también? 

A ver…yo he visto, por ejemplo, que cuando una madre ha abortado voluntariamente, normalmente es un secreto, porque claro, la sociedad no lo ha visto bien, lo ha callado y las hijas a la misma edad hacen también abortos voluntarios. Es como que el secreto está ahí latente en el clan que tiene que salir a la luz hasta que haya un miembro que pueda decir que ha abortado.






¿Qué es “el clan”? 

El clan es lo que llamamos el árbol genealógico: son los padres, abuelos, bisabuelos, tatarabuelos, tíos, tíos abuelos; todos los miembros que pertenecen a nuestra familia. Utilizamos la palabra clan porque creo es un poco biológico porque en algunos sitios los llaman manadas o clanes o también, por ejemplo socialmente en Escocia la figura de los clanes, creo que en Roma también las familias son clanes. Entonces el clan es la unión por sangre, fundamentalmente, pero también entrarían los padrinos o personas muy allegadas que han tenido mucha influencia en la familia entonces todos esos miembros están unidos por creencias, culturas, situación que han vivido. Entonces cada familia y cada clan tiene su propia idiosincrasia que es lo que conforma cada uno de los miembros.

¿Cómo interpreta la BNE a aquellas mujeres que no pueden quedar embarazadas? 

Aquí sí tenemos un ejemplo del clan. Desde la BNE decimos que biológicamente la mujer viene a ser madre porque su función biológica es esa, y cuando una mujer no se queda embarazada o ya de niña dice que no quiere tener hijos, nos está diciendo que hay un programa en el clan que es superior al programa biológico, y normalmente ese programa del clan lo que viene es a prevenir a esa mujer para que no sufra, o no padezca lo que han sufrido y padecido las mujeres del clan. Pues a lo mejor porque han habido muchos abortos, o porque han habido muchos niños muertos, o porque han habido mujeres que han practicado el aborto a otras mujeres o a ellas mismas, el aborto voluntario.

¿Has tenido alguna consulta por este tema? 

Si. Pues yo tengo una clienta que ha querido trabajar el embarazo porque no se quería quedar embarazada y luego quería pero no podía. Entonces hicimos el trabajo y una vez que la mujer tomó consciencia, logró sanar y ahora va a dar a luz  en agosto.
“La enfermedad es fruto de la incoherencia en la personas. Incoherencia con uno mismo entre el pensar, el decir y el hacer. Cuando hay incoherencia viene la enfermedad y ésta nos viene a mostrar algo”.

¿Puedes explicar qué es el Transgeneracional? 

El Transgeneracional son todas las vivencias emocionales que han tenido los miembros de nuestro clan y que por alguna razón, no han podido ser gestionadas. No digo ni bien ni mal sino que no se han sabido gestionar y han quedado ahí pendientes. Pues son emociones que han quedado grabadas en la memoria celular y pasan de generación en generación (nosotros decimos de tercera a cuarta). De ahí que los nietos vengan a mostrar las situaciones que vivieron los abuelos o los bisabuelos y raramente muestran lo que ha sucedido con los padres. Entonces nosotros decimos que el clan es como un holograma, cada uno de sus miembros contiene la información emocional de todos. De manera que cuando un miembro del clan trabaja, toma conciencia y sana, el resto del clan también se mueve, también sana y evidentemente también sanan los hijos, porque es algo que ya ha sido visto, a lo que se ha dado luz, a lo que se ha dado una conciencia de manera que ya no tiene ningún sentido que eso deba ser mostrado.

¿Qué pasa cuando no tenemos acceso a esa información, a esos secretos? ¿Cómo podemos recuperarlos?

A ver, todos tenemos, como digo, la memoria celular. Tenemos todos la información. Entonces cuando el árbol lo trabajamos y vemos que ahí hay algo pero no sabemos qué, cabe utilizar la hipnosis ericksoniana para sacar esa información y la persona puede tomar consciencia de lo que ha pasado.


¿Ayuda en algo explicarles a los niños, por muy pequeños que sean, lo que la madre vive durante el embarazo y luego del parto? 

Nosotros decimos que aunque tengan días o mesecitos, se les cuente cómo se ha vivido el embarazo, en voz alta, las situaciones que ha vivido la madre, por ejemplo si durante el embarazo ha muerto un familiar y la madre ha vivido una gran tristeza y entonces poder explicarle a ese niño que mamá ha pasado por ese dolor, por esa tristeza de ese miembro, de ese ser querido que se nos ha ido. Se trata de que el niño escuche todas las vivencias que ha tenido la madre y que a la vez los padres les cuenten todas las historias de sus respectivos clanes. TODAS. Con pelos y detalles y sobre todo con secretos. ¿Por qué? Porque tú me dirás: pues con mesecitos o con años el niño no se va a enterar de nada. No se trata de que el niño se entere y entienda. El niño se entera porque ve que la información que él contiene en el inconsciente es la misma que se le expresa verbalmente. Y cuando un secreto se expresa verbalmente ya no existe tal secreto y el cuerpo sana. De ahí la importancia de que se le cuente a los niños absolutamente todo y cuanto antes, mejor. Y luego conforme van creciendo se les sigue contando pero para ellos ya no es nada novedoso porque ya lo han oído varias veces cuando han sido bebés. Entones la información la siguen recibiendo y la siguen afianzando pero que ya no tiene ninguna importancia para ellos.

¿Esto qué explicas lo has podido comprobar de alguna manera? 

Pues yo tuve el caso de una clienta que venía con su hija por un problema y trabajamos el árbol juntas para que la hija también tomara consciencia de lo que estaba pasando. Y yo hago primero el árbol y siempre pregunto por los hijos y evidentemente por los abortos. Y entonces yo le pregunté a la madre si había tenido algún aborto voluntario y me dijo que sí, que había tenido un aborto voluntario y entonces yo le dije: ¿se lo habrás contado a tus hijas? (la hija tenía 19 años) y me dice: “pues no”, entonces le digo a la hija: “¿y tú cuando te has enterado porque ni te has inmutado cuando lo dijo, te has enterado aquí ahora? No, mi madre abortó cuando yo tenía 9 años y ella no me dijo nada pero yo me enteré.”
El inconsciente de los niños lo sabe todo. No hace falta que los padres lo cuenten. Me pareció un ejemplo maravilloso para que después digamos que los niños no se enteran ¡Se enteran de todo!. Lo que causa el problema en el niño es que él que tiene toda la información ve que le dicen otra cosa entonces eso no cuadra en él. Por eso, cuando al bebé o niño se le cuenta la verdad, cuadra lo que él ha percibido del inconsciente  de los padres con lo que realmente le están diciendo.
Una madre gestante o lactante desprotegida está en peligro de muerte. ¿Por qué? Porque en la cueva no sobreviviría pues necesita al hombre para que le traiga el sustento, el alimento y además la proteja de todo lo exterior para que la madre pueda dedicarse en ese momento a estar exclusivamente con su hijo, a criarle y a sacar a ese hijo adelante.



¿Qué pasa con la lactancia? 

Biológicamente el pecho sólo tiene una función y es: alimentar al hijo. De manera que cuando una madre no puede alimentar a su hijo tenemos que preguntarnos qué conflictos tiene para no poder llevar a cabo algo para lo que está hecha biológicamente. Claro, biológicamente una mujer está preparada para alimentar a su hijo incluso hasta los 3 años o más y eso lo vemos en algunas tribus que todavía quedan y que sería lo más parecido a nuestros ancestros. Pero actualmente la mujer está movida por un trabajo, por una situación familiar, por unas creencias del clan y muchas veces son todas esas cosas que inciden e impiden que de haga lo que de forma natural su cuerpo está programado que es para darle el pecho al niño y alimentarlo. Porque alimentar, en BNE, es alimentar biológicamente para que el niño crezca y se desarolle pero también es un alimento afectivo en la medida en que el niño está en los brazos de su madre, ese alimento es también una protección, una seguridad, un bienestar y eso es importante para el niño porque le va a dar una estabilidad cuando sea más adulto. Y sólo se lo puede dar la madre.

¿Los niños que no son amamantados? ¿Los afecta a futuro en términos emocionales? 

A ver, si por ejemplo, una madre no puede alimentar a su hijo por las circunstancias que sean y le da el biberón y lo acoge con el mismo amor y ternura, el niño va a sentirse cómodo porque no va a estar como en el pecho pero sí va a sentir que la madre está presente y que está para él. Entonces va a sentir esa protección y esa seguridad de la madre. No olvidemos también que los padres hacen esta misma función. En ese caso si es el padre el que cumple la función de dar el biberón, de proteger al hijo, el referente que tenga el hijo de madre será el padre.
La psicóloga argentina especializada en temas de maternidad y embarazo, Laura Gutman realiza un análisis muy interesante del puerperio en la mujer, entendiéndolo como un período de 2 años después de haber dado a luz y explica que tiene que funcionar un triángulo entre el niño, la madre y el padre en el que el vínculo más importante es entre la madre y el niño y el padre tiene que cuidar de ese vínculo. Si esa unión madre-hijo no está cuidada y protegida pueden surgir conflictos luego en los niños, que los afecte en su personalidad, en su crecimiento. ¿Cómo se puede interpretar desde la BNE?  
Nosotros entendemos que la madre cuida del hijo y se encarga de amamantarle, alimentarle y de educarle pero una madre sólo puede hacer eso si tiene la protección y el respaldo y el sostén del padre. Cuando una madre carece de la protección y el respaldo del padre, nosotros decimos que una madre gestante o lactante desprotegida está en peligro de muerte. ¿Por qué? Porque en la cueva no sobreviviría pues necesita al hombre para que le traiga el sustento, el alimento y además la proteja de todo lo exterior para que la madre pueda dedicarse en ese momento a estar exclusivamente con su hijo, a criarle y a sacar a ese hijo adelante. Para nosotros es muy importante. De ahí que surjan posteriormente y de forma simbólica los conflictos de separación y los conflictos de protección en el niño.

¿Qué le dirías a la gente que padece alguna enfermedad y no cree en la BNE o en terapias alternativas para tratarse? 

A ver, yo creo que cada persona tiene su momento. Entonces yo diría que abriera un poquito más los ojos, que quizás siempre hay que buscar más allá, buscar las respuestas más allá y es así como la humanidad ha ido evolucionando . Se decía que la tierra era cuadrada hasta que alguien dijo que era redonda y consiguió demostrarlo. Por eso yo creo que hoy en día la BNE es una alternativa fantástica para que la persona tome consciencia de quién es, de porqué estamos aquí, de lo que podemos hacer  y es una misión muy global de la persona.
Gracias a la medicina tradicional estamos como estamos y a nosotros nos viene fantástico pero creo que se puede ayudar desde la BNE sin ser tan invasivo para el cuerpo, respetando más el cuerpo y nuestro sentir.
Muchas gracias por tu tiempo, María José. Ha sido una entrevista más que interesante. ¿Te gustaría agregar algo más? 
Si, es muy importante que nos dejemos sentir. Cuanto más nos dejemos sentir, más fácil tenemos la sanación. La BNE me parece una herramienta maravillosa para que la persona encuentre su salud. En BNE decimos que  La enfermedad es fruto de la incoherencia en la personas. Incoherencia con uno mismo entre el pensar, el decir y el hacer. Cuando hay incoherencia viene la enfermedad y ésta nos viene a mostrar algo.












viernes, 8 de noviembre de 2013

Laura Rincón Gallardo, El abrazo que lleva al amor






Congreso internacional Escuela de Amor para la Familia

Laura Rincón Gallardo, autora del libro El abrazo que lleva al amor.
Cómo sanar emocionalmente a tus hijos con un abrazo.

Lee este libro, te cambia la vida.

Gracias, un Gran Abrazo

martes, 24 de julio de 2012

CUANDO LOS NIÑOS APRENDEN.



CUANDO LOS NIÑOS APRENDEN.

Cuando los niños aprenden que la felicidad no se encuentra en lo que una persona tiene, sino en lo que esa persona es.

Cuando aprenden que dar  y perdonar es más gratificante que quitar y vengarse.

Cuando aprenden que el sufrimiento no se mitiga con auto-compasión, sino que se supera con determinación interior y fuerza espiritual.

Cuando aprenden que no pueden controlar al mundo a su alrededor, pero que son los maestros de sus propias almas.

Cuando aprenden que las relaciones mejoran si valoran más la amistad que el ego, el compromiso que el orgullo, escuchar que aconsejar.

Cuando aprenden a no odiar a una persona cuya diferencia temen, sino a temer ese tipo de odio.

Cuando aprenden que hay placer en la fuerza de motivar a otros, no en la falsa fuerza de humillar.

Cuando aprenden que el elogio de otros es halagador pero sin sentido si no se conjuga con el respeto a sí mismo.

Cuando aprenden que el valor de una vida se mide mejor no por los años dedicados a acumular posesiones sino por los momentos dedicados a dar de sí mismo, compartiendo sabiduría, inspirando esperanza, secando lágrimas y conmoviendo corazones.

Cuando aprenden que la belleza de una persona  no se ve con los ojos sino con el corazón; y que aunque el tiempo y las penurias pueden destruir nuestra coraza exterior, nos pueden mejorar el carácter y la perspectiva. 

Cuando aprenden a abstenerse de juzgar, sabiendo que todas las personas están dotadas de cualidades y defectos, y que la aparición de unas u otros depende de la ayuda ofrecida o el daño infligido por otros.

Cuando aprenden que a todas las personas se les ha dado el don de tener un yo único, y que el propósito de la vida es compartir lo mejor de ese don con el mundo. 

Cuando los niños aprenden estos ideales y cómo practicarlos en el arte del buen vivir, ya no son niños... son una bendición para quienes los conozcan, y valiosos modelos para todo el mundo.

Gracias Miranda
Extraído de: Laberinto de Luz
Ángel e Isabel

domingo, 13 de noviembre de 2011

Infancia, educación emocional y límites.




Infancia, educación emocional y límites.

Los bebés uterinos sólo saben vivir, pues es lo único que han conocido desde su concepción, dentro del espacio acogedor y envolvente del seno materno: un medio acuático sonoro y oloroso, en el que fluyen durante nueve meses rodeados de líquido amniótico y en el que las paredes uterinas marcan los límites físicos de su Universo. 
Nacemos, pues, con la necesidad imprescindible (para que no se derrumbe nuestro mundo emocional, físico y psíquico) de seguir notando, oliendo, oyendo y sintiendo la presencia física continua de nuestra madre durante algunos meses y años. Necesidad que perdurará hasta el momento en el que hayamos realizado la transición completa a la vida aérea y terrestre. Una vez adaptados a nuestro nuevo medio ambiente, poco a poco podremos ir alejándonos físicamente de nuestra madre con seguridad, sintiéndonos bien con nosotros mismos y sin afectarnos la distancia. Cada persona tiene su propio ritmo de aclimatación, sus circunstancias personales marcarán el tiempo y la forma de realizarla.

Al igual que en lo físico, el niño, comenzó a construir su vida emocional desde su etapa uterina. Con el proceder de su madre y sus reacciones ante los acontecimientos del día a día, el niño fue desarrollando estrategias de supervivencia y patrones de comportamiento. Estos, en muchos casos, no siempre son positivos, madres que han sufrido estrés durante el embarazo tienen hijos más nerviosos y más susceptibles de sufrir ansiedad que madres cuyos hijos vivieron una etapa uterina más pausada y alegre.
Tras el nacimiento, nuestra vida emocional sigue construyéndose influida en grado diferente por diversos factores. El más importante, el nivel de apego que muestre nuestra madre hacia nosotros. Y cuando digo apego, no sólo me refiero al vínculo emocional, sino también al espacio físico. Cuanto más notemos el contacto directo con nuestra madre, mejor salud emocional y física tendremos, no sólo durante nuestra niñez, sino también durante nuestra vida adulta.
Al igual que en lo físico, en lo psíquico y en lo emocional, los bebés también necesitan un apoyo continuo durante los primeros meses y años de vida. Los bebés y los niños  precisan  un acompañamiento emocional de sus progenitores, una guía, unos límites, para crecer como personas plenas para en el futuro, convertirse en adultos coherentes y lograr un feliz equilibrio en sus vidas.




No estamos hablando de que necesitan oír siempre NO, de vivir sometidos a miles de normas arbitrarias  y de que se les restrinja su libertad de acción, ante todo, los niños para formarse, deben tocar, jugar, investigar cómo son las cosas, cómo se comportan los adultos, cómo son los otros niños, cómo funciona la vida. Pero, para hacerlo, necesitan tener a su lado unos padres congruentes que les muestren tanto en lo vital, como en lo social, modelos de comportamiento  sanos, asertivos y equilibrados. Necesitan, unos padres que les acompañen para que desarrollen plenamente su potencial emocional.
Aquí estamos ante un tema muy controvertido, pues no es difícil encontrarnos con modelos de crianza coercitivas donde los padres ignoran las necesidades emocionales de sus hijos. Existen dos tipos que, por diferentes entre ellos, son especialmente significativos.

En el primero, nos encontramos con padres abusivamente autoritarios o severos con sus hijos, estos padres, convierten la vida de sus vástagos en un infierno de normas y conductas. Todo en la vida diaria es controlable: juegos, comportamiento, reacciones e incluso, funciones fisiológicas como ir al baño, dormir o comer. Los hijos de estas personas excesivamente cuadriculadas acaban perdiendo todo su candor e imaginación para convertirse en adultos inflexibles, egocéntricos, agresivos  y emocionalmente dañados por la pérdida de tantas y tantas experiencias infantiles que no pudieron realizar por estar prohibidas. Por desgracias, los malos tratos físicos, pues los psicológicos son evidentes, suelen ser frecuentes en este tipo de crianza.

Por otro lado, tenemos a los padres que dejan a los niños sin indicaciones emocionales, les dan carta blanca para todo, no les explican que sus acciones, por bienintencionadas que puedan ser, pueden dañar a otra persona y se escudan en la defensa de la libertad individual de sus hijos para justificar su método de crianza. Por desgracia, estos niños, no llegan a desarrollar de forma correcta la empatía, el altruismo o la cualidad de cooperar con otros por el bien común.  La libertad de una persona, no debe conculcar jamás la libertad de otra. Sin embargo, los padres de estos niños, si sus hijos pegan, les dejan; si quieren el juguete de otro niño, mamá o papá se lo piden prestado o el niño se lo arranca de las mano; si el otro niño está jugando con un juguete suyo y le apetece jugar con él, le piden al otro niño que lo devuelva para que su hijo juegue; si alguien se atreve a decirle algo a sus niños, por justa que sea la amonestación (hay que tener en cuenta que los niños muy pequeños no saben defenderse de todas las agresiones) los padres reaccionan de forma airada, incluso llegando a ser violentos. Y el problema es que, entonces, sus hijos crecen pensando que tienen derecho a poseerlo todo, a ser los primeros en todo, a pegar a quienes quieran, a jugar con lo que quieran. Curiosamente, estos padres suelen ser personas que sufrieron en su día una crianza restrictiva del primer tipo del que hemos hablado.
Como consecuencia de esta educación en la que los niños carecen de un modelo claro, volvemos a encontramos con adultos egocéntricos, con baja autoestima, muchas veces desubicados  y emocionalmente desequilibrados.
Los extremos se tocan, unos padres y otros se observan con desprecio cuando lo paradójico es que, en el fondo, sus hijos acabarán estando igual de dañados, emocionalmente hablando.
Como siempre, la solución está en el equilibrio.




El niño debe crecer en libertad, debe experimentar, mancharse, rebozarse en la arena, saltar, jugar, reír, correr, desarrollar sus habilidades manuales e intelectuales, pero el niño también necesita unos límites básicos, la guía de un adulto que respete sus tiempos de maduración, que le diga de forma amable y cariñosa (todas las veces que haga falta) que no se puede y porqué no se debe pegar a los demás, que se pueden compartir los juguetes y el espacio, que no tiene porqué ser siempre el primero en recibir todas las cosas, que no puede enfadarse porque alguna vez no consiga todo lo que quiere. En definitiva, los niños precisan para su desarrollo psíquico y emocional de la presencia protectora de un adulto comprensivo, no directivo, pero que sepa marcar de forma suave y no coercitiva los límites mínimos e imprescindibles para alcanzar un crecimiento emocional saludable. 


Cuando somos bebés y niños, también necesitamos, además de los brazos físicos, unos brazos emocionales y una presencia continua donde asirnos y agarrarnos para no perdernos en la inmensidad de la vida sensitiva del ser humano.
Cuando somos bebés uterinos acuáticos, nuestro Universo físico se puede palpar sin problemas, podemos tocar todos sus límites marcados por las paredes uterinas. Al transitar hacia la vida terrestre y aérea, si nos acompañan, nos cogen, nos respetan y cuidan y miman nuestra salud emocional, iremos poco a poco desprendiéndonos de la necesidad de una presencia física para vivir sin miedos o temores. Con una crianza afectuosa y sensible no restrictiva, lograremos tener confianza en nosotros mismos, respeto por nuestras singularidades, por las de los demás, por la comunidad y podremos convertirnos en adultos libres cuyo Universo físico y mental será ilimitado.

Esta es la teoría, qué hacer en la práctica:
Podemos, simplemente, empezar por escuchar al niño. Si aún no habla, comprender el porqué de sus acciones ¿por qué pega? ¿Por qué grita? ¿Por qué se comporta de esta manera?
El niño que quiere transmitir su temor, sus carencias, sus necesidades lo hace a través del llanto, de la rabia, la ira. Démosles unas paredes donde asirse con nuestra comprensión, con nuestro cariño, con nuestra presencia física y con nuestra determinación por realizar una crianza afectuosa no directiva.
Texto: Elena Mayorga

Isabel 




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